Durante 2024, vender contratos perpetuos de bitcoin y cobrar el funding fue un negocio real. En Hyperliquid, la tasa de funding estuvo por encima de la tasa base del mercado en 37.3% de las horas del año. En lo que va de 2026, esa cifra es 0.7%.
Yo estaba del lado que cobraba. Construí la infraestructura para automatizar esa operación, y terminé cerrando el proyecto. Este texto explica qué medí, qué encontré y por qué decidí parar. La medición completa, con los datos y el código, está publicada para quien quiera verificarla.
El funding y por qué alguien cobraría por él
Un contrato perpetuo sigue el precio de un activo sin fecha de vencimiento. Esa falta de vencimiento crea un problema: sin un mecanismo que lo corrija, el precio del contrato se separaría del precio del activo y dejaría de servir.
El mecanismo se llama funding. Cada cierto tiempo, una vez por hora en Hyperliquid y cada ocho horas en Binance, un lado del mercado le paga al otro. La tasa que se cobra depende del premium, que es qué tan por encima o por debajo del precio de referencia se está operando el contrato.
Si el premium es positivo, porque hay más apetito por ir largo, los largos pagan a los cortos. Si es negativo, ocurre al revés. Ese flujo empuja el precio del perpetuo de vuelta hacia el del activo.
Sobre ese mecanismo se construye una operación conocida: tomar el lado que cobra y cubrir la exposición direccional, de modo que la posición quede delta-neutral y el rendimiento no dependa de si el mercado sube o baja.
En su forma clásica se compra el activo al contado (spot) y se vende el perpetuo por el mismo monto. Lo que queda, en teoría, es el flujo del funding. No la inventó nadie: la vengo operando a mano desde hace años y conozco gente que la ejecuta así desde 2019.
Qué encontré
Lo primero es que el rendimiento existió y se fue. En Hyperliquid, el funding anualizado de bitcoin pasó de 24.14% en 2024 a 10.63% en 2025 y a 4.73% en lo que va de 2026. Ether y Solana hicieron lo mismo.
Y no fue cosa de una plataforma: en Binance, con historia desde 2019, bitcoin pasó de 11.92% en 2024 a 2.79% en 2026, después de haber promediado 30.61% en 2021. Dos mercados distintos, con arquitecturas distintas, moviéndose igual. Lo que cambió fue el régimen, no el venue.
Lo segundo es más estructural y no lo esperaba. La fórmula del funding no deja que la tasa flote libremente con el premium: mientras el premium se mantenga dentro de una banda estrecha alrededor de la tasa base, la fórmula devuelve exactamente la tasa base, sin importar dónde esté el premium dentro de esa banda. En bitcoin eso ocurre en la mitad de las horas de toda la historia disponible, y la tasa base anualizada es 10.95%.
De ahí se siguen dos cosas. La primera es que el rendimiento de la estrategia tiene un techo que no lo fija el desequilibrio del mercado sino el diseño del instrumento: la tasa base funciona como techo, no como piso, y el funding solo lo supera cuando el premium sale de la banda.
La segunda es que, durante todas esas horas ancladas, la serie de funding que todo el mundo descarga no contiene información sobre el premium. En bitcoin, 83.5% de la varianza del premium nunca llega a la tasa liquidada. Quien use el funding como señal de posicionamiento está leyendo una variable censurada.
Lo que mostraron los datos es que los episodios en que el premium sale de la banda se volvieron raros: 37.3% de las horas en 2024 contra 0.7% en 2026.
Cómo lo medí
Trabajar sobre datos que uno mismo descargó y guardó es la forma más fácil de equivocarse sin enterarse. Por eso el estudio se hizo al revés de como suele hacerse: primero congelé las series originales con huellas criptográficas, después escribí desde cero el programa que las descarga de las APIs públicas, y luego verifiqué que lo descargado reprodujera byte por byte lo congelado. Cada cifra del documento publicado la genera el código; ninguna está escrita a mano.
Ese nivel de detalle sirvió para algo que no buscaba. La banda del clamp que Hyperliquid documenta en ±0.05% no fue constante: reconstruida desde las liquidaciones, la banda implícita fue de 3 puntos base desde mayo de 2023, después hubo 677 horas sin clamp y sin componente de interés, luego 3 puntos base otra vez, y el valor documentado de 5 solo desde diciembre de 2023.
No encontré comunicación pública de la plataforma sobre esos cambios, y busqué en su documentación, sus canales de anuncios y los archivos históricos de internet. Es una inferencia a partir de 118,022 de 118,030 liquidaciones reproducidas. Lo menciono no porque sea el punto del texto, sino porque muestra qué tan a fondo hay que mirar para saber qué está midiendo uno realmente.
Por qué cerré
No llegué a esta estrategia por una idea en papel. La venía operando a mano, y conozco a varias personas que la operan así desde 2019. Cuando decidí automatizarla no estaba probando si la idea funcionaba: eso ya lo sabía. Estaba resolviendo el problema de ejecutarla sin estar frente a la pantalla cuidando mis posiciones.
Lo que no anticipé fue el momento. La automatización quedó lista justo cuando el rendimiento que la justificaba se desvaneció. Los números lo muestran con precisión: lo que en 2024 estuvo disponible durante más de un tercio de las horas del año, en 2026 está disponible menos del uno por ciento del tiempo. No fue un problema de implementación ni de parámetros mal elegidos. Fue el mercado.
La conclusión que saqué tiene un alcance que quiero dejar claro: bajo las condiciones actuales, esta estrategia no es rentable para mí. No digo que no lo sea para nadie. El margen que queda es lo bastante delgado como para que dependa de costos de ejecución, de escala de capital y de acceso que yo no tengo. Quien opere con esas ventajas probablemente siga encontrando algo ahí.
Frente a eso tuve dos caminos. Ajustar los supuestos hasta que los resultados simulados volvieran a verse bien, que es lo que suele pasar cuando alguien no quiere aceptar lo que la medición le está diciendo. O medir a fondo, aceptar el resultado y cerrar. Elegí lo segundo, y publiqué la medición completa para que cualquiera pueda verificarla y sacar su propia conclusión.
Esto tampoco significa que la captura de funding esté muerta para siempre. Nada en el mecanismo impide que el premium vuelva a salir de la banda con frecuencia; los datos dicen cuándo estuvo y cuándo se fue, no que no vuelva.
La infraestructura sobrevive al proyecto. El trabajo de medir con rigor, congelar datos y verificar cada cifra sirve para cualquier cosa que dependa de rendimientos y riesgo, no solo para esta estrategia.
Sobre publicar lo que no funcionó
Casi todo lo que circula sobre estrategias de trading describe cosas que supuestamente funcionan. Lo que rara vez se publica es la medición que mató una idea, y es justamente la que más información contiene: dice qué se midió, con qué datos y bajo qué supuestos, y permite que otro llegue a una conclusión distinta con la misma evidencia.
El estudio completo, los datos congelados y el código están aquí: github.com/molinamanlio/perp-funding-study
Si hay algún interesado en platicar más detalles sobre la estrategia, o si encuentran algún error en mis números, siéntanse con la libertad de escribirme a hola@montcapital.xyz.